1959y1960

 

ANTIGUA Y REAL COFRADÍA DE MARIA SANTÍSIMA

NTRA. SRA. DE LA ESTRELLA

PATRONA DE NAVAS DE SAN JUAN (JAÉN).

AÑO 1959 y 1960

DON JOSÉ MANUEL GARCÍA GÓMEZ

A falta de datos, se ofrece un artículo aparecido en Stella en el año 1985 elaborado por Don Diego Navarro Mota:

 

 

 

 

 

Pudiera parecer, y no es cierto, que los pregones en honor de la Santisima

Virgen de la Estrella tienen su origen en el que dio, con tan singular maestria,

mi querido maestro D. Florencio Ruiz Garcia, al que deseo un pronto y total

restablecimiento, en 1977.

 

Hay otra etapa, corta. de dos pregones, que se dieron en 1959 y 1960 por un

mismo pregonero: José Manuel García-Gómez, gaditano, hombre culto y bri-

llante orador.

 

Lo refiero sin afán de protagonismo, que no casa con mi modo de ser, y

únicamente por fidelidad al acontecer histórico.

 

Había yo hecho amistad con José Manuel, aquí en Cádiz, y le había escucha-

do algunos pregones, de los que sali complacidísimo.

 

Se me ocurrió escribirle a Tomás Sanz, alcalde entonces de Navas, pro po-

niéndole al joven poeta gaditano para que diese el pregón de la Virgen. Ya digo

que era en 1959.

 

Me contestó Tomás en seguida, entusiasmado, con su proverbial campecha-

nía y me dio luz verde para llevar a cabo el proyecto.

 

Era el presidente de la Cofradía Paco Marin, y mi amistad con Tomás me

inclinó dirigirme a éste, en lugar de a Paco, que hubiera sido lo correcto.

Se dio el pregón en el Salón de Actos del Ayuntamiento. La asistencia, por lo

inesperado, o tal vez por una deficiente publicidad, fue escasa, pero no quitó

nada a la brillantez del acto.

Al año siguiente Garcia-Gómez quiso repetir su intervención y escribió, creo,

a Mateo Pérez, alcalde a la sazón, (Antonio Garcia era presidente de la Cofra-

día), llegándose a un acuerdo. El pregón se dio entonces en el Salon Prieto,

momento que recoge la fotografia (quien guarda halla) en la cual yo presentaba

al pregonero.

Recuerdo que aquel año al llegar a la Estación de Vilches en el expreso, nos

esperaban Paquito Palazón, Juan Eisman y no recuerdo si alguien más.

La asistencia, si no masiva, fue superior a la del año anterior y todo quedó a

la mayor satisfacción. Bueno, todo no. Hubo un hecho anecdótico. El poeta

gaditano se excedió esta vez en sus pretensiones económicas (inconcebible a

todas luces, ya que los naveros, especialmente las autoridades, se habian

volcado con él) y tuvo con Mateo Pérez sus más y sus menos. La Virgen sabria

perdonar, estoy seguro, estas debilidades humanas.

He querido con estas lineas resaltar simplemente aquella otra etapa de los

pregones de la Virgen.

En un programa de mano de aquel 1960 publiqué yo un soneto que gustosa-

mente reproduzco aquí y ahora.

 

Un azul primavera tiende el cielo

sobre los montes grises olivares,

y un jardín endiosado de juglares

es el ejido verde. Tras el velo

del céfiro purisimo (espejuelo

de lirios y rubíes) unos altares

de serranía sin fin, y en los trigales,

cinabrio de amapola, un leve vuelo

tiembla de fugitivas mariposas.

La Ermita, airosa, con su torre breve,

alegra las canciones rumorosas

de los campos. Burlando a los escasos

rayos del alba, un LUCERO se atreve,

loco de amor, y quiere nuestros pasos.

DIEGO NAVARRO MOTA.

Cádiz, Marzo 1985.